NAVEGANTES Y EXPLORADORES

GASPAR DE PORTOLÁ

GASPAR DE PORTOLÁ DESCUBRE LA BAHÍA DE SAN FRANCISCO

Gaspar de Portolá (Os de Balaguer, Lérida; 1716 – Lérida; 10 de octubre de 1786)
Fue un buen administrador y un buen capitán, y como tal encabezó una expedición en 1768.​ En esa expedición deberían participar soldados, misioneros y colonos con la intención de establecer colonias en la Alta California, específicamente en San Diego y Monterrey (California). La expedición, repartida en cuatro grupos, se inició en enero de 1769 con la salida de los navíos San Carlos y San Antonio desde La Paz.
A continuación, salieron dos expediciones por tierra, una de ellas encabezada por Gaspar de Portolá, a quien acompañaba fray Junípero Serra. El buque San Carlos que fue el primero en partir, topó con vientos adversos y tormentas que le hicieron desviarse y su viaje fue de 110 días.

Para los primeros días de julio los dos navíos y las dos expediciones terrestres habían arribado a San Diego. Portolá se mostró ansioso por seguir a Monterrey y con 63 hombres partieron por tierra el 14 de julio, llegaron a Los Ángeles el 2 de agosto, a Santa Bárbara el día 19, y al área de San Simeón el 13 de septiembre.

En 1769, la Expedición de Portolá salió de San Diego con la misión de encontrar Monterey por tierra. Llamado así en honor al Virrey de Nueva España, el Conde de Monterrey. Sebastián Vizcaíno, el anterior explorador que había llegado a la bahía de Monterrey, describió la bahía de forma tan entusiasta (llamándola «el mejor puerto imaginable») que causó confusión a Gaspar de Portolá, quien no la reconoció al principio por la exageración de Vizcaíno.

Desde el mar (Vizcaíno): Al navegar de sur a norte, la punta de los pinos (Point Pinos) oculta parte de la apertura, haciendo que el recodo sur parezca un puerto más recogido y prometedor de lo que es.

Desde la tierra (Portolá): Los exploradores llegaron a las colinas que dominan la bahía. Al mirar hacia abajo, vieron una masa de agua gigantesca y expuesta al oleaje. Al no ver el «puerto cerrado y perfecto» que Vizcaíno había prometido en sus diarios, concluyeron que esa no podía ser la Bahía de Monterey.

«Hemos llegado a una ensenada grande, pero no se parece en nada a lo que describió Vizcaíno. Debemos seguir buscando más al norte».

Diario de Gaspar de Portolá.


La descripción de Vizcaíno: Afirmó que era un puerto «seguro, abrigado de todos los vientos» y capaz de albergar a toda la flota de la Corona. Lo pintó como un paraíso rodeado de infinitos bosques de pinos para mástiles.

La realidad geográfica: Monterey es, en realidad, una bahía muy amplia y abierta. Aunque ofrece protección en su extremo sur, no es en absoluto un puerto cerrado o un «abrigo total» comparado con puertos naturales como San Diego.

No fue hasta el año siguiente cuando Portolá regresó, esta vez acompañado por el Padre Junípero Serra y observando la costa con más calma. Al llegar de nuevo al mismo punto, se dieron cuenta de la verdad:

Reconocieron el encino (roble) bajo el cual los frailes de Vizcaíno habían dado misa en 1602. Entendieron que la descripción de Vizcaíno había sido un ejercicio de exageración literaria para ganar el favor del virrey.

AspectoDescripción de Vizcaíno (1602)Realidad de Portolá (1769)
ProtecciónResguardado de todos los vientos.Abierto y vulnerable al viento del norte.
Tamaño aparenteRecogido y fácil de defender.Vasto y difícil de abarcar visualmente.
Punto de referenciaUn puerto «famoso y señalado».Una ensenada común difícil de distinguir.

Debido a que Portolá estaba convencido de que Monterey estaba «más adelante», sus hombres continuaron marchando hacia el norte. Fue así como, buscando un puerto que ya habían pasado, se toparon con algo mucho más grande: la Bahía de San Francisco.

Irónicamente, la Bahía de San Francisco sí encajaba con la descripción de un «puerto perfecto y cerrado», pero no figuraba en los mapas de Vizcaíno porque este, al navegar por alta mar frente a la costa, nunca vio la estrecha entrada del actual Golden Gate (a menudo cubierta por la niebla).

El 2 de noviembre de 1769 llegaron al área de la bahía de San Francisco (en el actual EEUU) y después de un amplio recorrido en el que se tomaron medidas de las islas circundantes, la expedición regresó a San Diego el 11 de febrero de 1770.

error

AYUDA A DIFUNDIR